El verano pasado, tuve un caso agudo de la bronquitis. Yo estaba francamente cabreado. El verano para mí significaba sol, la arena, el mar ... un tropecientos viajes al centro comercial oa las casas de mis amigos, ni a otra provincia. Se suponía que debía agotar todas las exceso de grasa en las pantorrillas, los muslos y el vientre a las horas y horas de diversión. En su lugar me he quedado atrapado en la casa, pegado con bronquitis.
Yo no tengo valor de una noche de sueño desde mi ataques tos eligió para antagonizar el sueño apacible de toda la familia.
Mi hermana, una sub-cero en el departamento de sensibilidad, se quejan de personas que no tienen dormir lo suficiente y que debo tener trabajo perrito querido viejo.
Quería cortar su suministro de oxígeno. Charlatán. Yo ni siquiera tenía la voz a su puesto a otro, sólo una mirada antigua reina, que, por desgracia, no funcionó.
Gracias a Dios por el buen doctor. El medicamento caro me recetó hecho su valor y pronto mi pelea con bronquitis había terminado ... lamentablemente, por lo que hizo el verano.
Una vez más, mis pulmones se bombea para la limpieza de destino. Mientras hacía mi habitación, me dio un codazo accidentalmente un cuaderno de mi escritorio desordenado (hermana siempre fue un tornado humano). Reconocí los garabatos sin preocupaciones muy familiar que revela una oración por mí a estar bien otra vez porque le duele verme sufrir así.
Una lágrima cayó de mis ojos-Está bien, está bien. Así que la del Niágara estaba en la ciudad. ¿Quién sabe el mocoso se sentía así de mí? Ella, que había vivido de contradecirme, que se había extendido continuamente mi paciencia al límite. Fue como si hubiera crecido a un nuevo jefe. El bicho raro poco era tan más allá de mí. Pero este fin sé-mi hermana se preocupa por mí.
Ella había hecho la cosa más dulce de mi vida sin que me lo sé. Ella podría haber frotado a la cara y lo proclamó al mundo que me hacen ver como una bestia desagradecida. Pero ella no hizo ninguna de esas cosas.
A veces, lo impensable la mayoría de las personas que resultan ser los que realmente se preocupan por nosotros. Simplemente resulta difícil de ser obvio. No necesitan un público para impulsar su ego, porque su bondad no es para mostrar el resultado. Ellos no son más que el contenido que estamos bien.
La mayoría de las veces, juzgamos a las personas por la forma en que nos tratan y por la forma en que nos hacen sentir. No se molestan en balancín cavar, descremada debajo de la superficie de Jack y Jill. Nunca podremos saber lo que está escondido en la carne, porque sólo vemos lo que nuestros ojos esperan ver, porque sólo ven lo que quieren que veamos.
Para hermanita a quien le apuesta asignación de una semana a oírme decir, gracias. Es posible que la piel de gallina como yo estoy haciendo al escribir esto, pero se trata de mi corazón.
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